miércoles, 25 de noviembre de 2009

Cine-tren

El tren ya había sido utilizado en varias atracciones de feria como espectáculo panorámico, los llamados «Moving Panoramas». En la Exposición Universal celebrada en París en 1900 -Exposición clave para la difusión del cine en el mundo-, uno de estos «Panoramas móviles» -quizá de los más elaborados- que reproducía la ilusión de un viaje en el «Transiberiano» desde Moscú a Pekín por medio de unos fondos pintados que iban tras las ventanillas de los vagones. Esta forma de ver el cine, era una más de las que por entonces convivía con la curiosidad del público como el «Cineorama» de Grimoin-Sanson, las «Vistas sincronizadas» de Gaumont, el «Fono-cinema teatro» de Clément Maurice y las proyecciones en pantallas gigantes dirigidas por los hermanos Lumière. En la siguiente «Exposición Universal», la de 1904 en St. Louis, comenzaron los experimentos de los célebres Hale´s Tours. En 1904 un capitán de bomberos llamado George C. Hale creó junto con otros dos socios un viaje simulado en tren.

George C. Hale

Manteniendo la estructura de un vagón de tren, perfeccionaron la sensación de realismo de los fondos incorporando la proyección de imágenes filmadas previamente desde un tren que se proyectaban en una gran pantalla y la cual podían visionar los espectadores sentados en ligera pendiente. En 1905, recorrería Bélgica el «Tren-Barraca» de J. Claeys denominado «Le Grand Theatre Cinematographique Viographe». Partiendo de Bruselas, ésta caravana con aspecto de ferrocarril arrastró por carretera un cinematógrafo que pesaba 32 toneladas, que se desplegaba en un pabellón de 320 metros cuadrados y que estaba equipado con un órgano.




Hubo diferentes variaciones de este espectáculo, pero al final la que más perduró fue una sala en forma de vagón que podía sentar hasta 144 personas. La parte delantera de este vagón estaba abierto y daba a una pantalla sobre la que se proyectaba una secuencia de unos diez minutos. Las películas mostradas se habían filmado desde la parte delantera de un tren en marcha.

Para aumentar el realismo, el vagón-sala se balanceaba ligeramente y se oía el característico traqueteo de las ruedas sobre los raíles. Tal fue el éxito de éste espectáculo que en 1907 se habían abierto más de quinientas concesiones en todos los Estados Unidos y por todo el mundo.



Los «Cine-Trenes» también se acabarían incorporando a Madrid, en las calles San Bernardo, Atocha y Montera, entre 1909 y 1916 aproximadamente. Los más conocidos serían: «Cinemaway», «Metropolitan Cinematour» y «Wagon Cinema». Las películas que se proyectaban en su interior no se diferenciaban de la realidad, eran filmaciones de recorridos por la geografía española o la extranjera: realizaban la función de suplantar la experiencia del viaje real. En el Metropitan Cinematour, se ofrecían desde las 4 de la tarde, viajes por España y el Extranjero. Ente ellos estaban los viajes en tranvía por Madrid, un paseo de Orense a Vigo o un viaje de Madrid a San Sebastián.

Cinemaway

Proyecto del arquitecto Enrique Pfitz López para el Wagón Cinema

Publicidad de los cines en los periódicos de la época.

Periódico La Correspondencia de España del 11-03-1912

Periódico La Correspondencia de España del 24-11-1911

Periódico El Liberal del 27-11-1916

Los cines-tren de Madrid más importantes fueron:

Del primero que se tiene conocimiento es del instalado en la Calle Ancha de San Bernardo esquina a la Calle Luna.

Cinemaway, en la Calle Montera, 10, inaugurado en 1903 y su propietario fue Enrique Blanco.

Metropolitan Cinematour, en la Calle atocha,115, inaugurado en 1911. El taquillero que iba vestido como expendedor de los billetes de los ferrocarriles, vendía las entradas semejantes a billetes de tren, para darle más realismo al espectáculo.

Wagón Cinema o Tren-Cine Atocha, en la Calle Atocha, 159, inaugurado el 22 de noviembre de 1916.


Aunque nos pueda parecer una cosa ya fuera del tiempo, hoy en día se utilizan trailers para hacer pequeñas proyección publicitarias con el sistema de cine 3D, como el utilizado por la Consejería deTurismo la Junta de Extremadura. Tampoco debemos de perder de vista las máquinas de las Salas Recreativas, que cada vez investigan más para dar una sensación de realidad, con movimiento, traqueteo, y algún golpe que otro.


Autor: Angel Caldito.
En este blog también colaboran: José Manuel Seseña y Ricardo Márquez.


Fuentes:
Ayuntamiento de Guadalajara- Méjico
BNE,
Madrid y el cine, de Pascual Cebollada y Mary G. Santa Eulalia.
Los primeros veinticinco años de cine en Madrid, de Josefina Martínez.

3 comentarios:

  1. Hola,

    Soy investigadora de EEUU y estoy estudiando el Metropolitan Cinemaway de Barcelona, que existio entre 1909-12. Sabria decirme si era de un mismo grupo que el Cinemaway de la C/Montera en Madrid?

    Gracias de antemano por su ayuda!

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    Respuestas
    1. Puedes contactarme? soy bisnieta de Domingo Comamala Sala, propietario de Metropolitan Cinemaway (m_de_rivera@hotmail.com)No dispongo de información casi, solo las pocas historia que explicaba mi madre y mi tio, sus nietos. Era un industrial textil catalan

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  2. Hola Leigh,

    Los propietarios de los cines, eran distintos. El dueño de la patente del Cinemaway de la calle Montera de Madrid, era Enrique Blanco.

    Un saludo.
    Angel

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